Seguro a terceros o todo riesgo: ¿qué diferencias hay?
La diferencia fundamental está en el nivel de protección y, sobre todo, en el tratamiento de los daños en tu propio vehículo: un seguro a terceros no suele cubrirlos, mientras que uno a todo riesgo sí, según las condiciones concretas de la póliza. A partir de ahí, hay matices —como el terceros ampliado o la franquicia— que conviene entender antes de elegir.
Seguro a terceros: ¿qué cubre?
El seguro a terceros cubre, de forma general, los daños que tú puedas causar a otras personas, vehículos o bienes con tu coche: es la responsabilidad civil obligatoria que exige la ley para poder circular. Lo que normalmente no cubre es la reparación de tu propio vehículo si el accidente es culpa tuya. Es la modalidad con el nivel de protección más básico para tu propio coche; el coste final depende siempre de la aseguradora, el vehículo y tu situación concreta.
¿Qué es un seguro a terceros ampliado?
El terceros ampliado añade, sobre la cobertura básica anterior, algunas protecciones adicionales para tu propio vehículo. Según la aseguradora y la póliza, puede incluir coberturas como robo, incendio o rotura de lunas, entre otras.
No todas las pólizas de terceros ampliado incluyen exactamente las mismas coberturas — lo que se añade depende de cada compañía y de las condiciones concretas que contrates, así que conviene revisarlas con detalle antes de decidir.
¿Qué es un seguro a todo riesgo?
El seguro a todo riesgo añade, además de la responsabilidad civil frente a terceros, cobertura para los daños en tu propio vehículo, incluso si el accidente es culpa tuya, aunque el alcance exacto —qué queda cubierto, qué queda excluido y en qué circunstancias— depende siempre de la póliza concreta.
Todo riesgo con franquicia
La franquicia es la cantidad que tú asumes de tu bolsillo en caso de siniestro, antes de que la aseguradora se haga cargo del resto según lo cubierto por la póliza. Por ejemplo, con una franquicia hipotética de 300 €, si una reparación cubierta cuesta 1.000 €, pagarías esos 300 € y la aseguradora cubriría el resto dentro de las condiciones contratadas. Esta cifra es solo un ejemplo para explicar el concepto, no una condición ni un precio real de ninguna póliza. A cambio de asumir esa franquicia, la prima del seguro suele ser más baja, aunque la diferencia exacta depende de cada aseguradora.
Todo riesgo sin franquicia
Sin franquicia, no tienes que aportar una cantidad inicial en caso de siniestro: es la aseguradora quien asume el coste de la reparación, siempre dentro de lo que cubra la póliza contratada y sujeto a sus exclusiones y límites. Esta comodidad suele conllevar una prima más alta que la misma cobertura con franquicia.
Comparación rápida
| Terceros | Terceros ampliado | Todo riesgo | |
|---|---|---|---|
| Responsabilidad civil | Sí | Sí | Sí |
| Daños propios | No | Según póliza | Según póliza |
| Robo | No | Según póliza | Según póliza |
| Incendio | No | Según póliza | Según póliza |
| Lunas | No | Según póliza | Según póliza |
| Posibilidad de franquicia | No aplica | Según póliza | Con o sin franquicia |
¿Qué deberías valorar antes de elegir?
No hay una respuesta única: depende de tu situación y de tu vehículo. Antes de decidir, conviene tener en cuenta:
- La antigüedad de tu vehículo
- El valor actual del vehículo
- El uso que le das (diario, ocasional, profesional)
- Tu capacidad o disposición para asumir el coste de una reparación
- La diferencia de prima entre las distintas opciones
- La franquicia, si la hay, y su importe
- Las condiciones concretas de cada póliza
No existe una modalidad adecuada para todo el mundo
La opción más adecuada depende del vehículo, de tus circunstancias personales y de las condiciones concretas de cada póliza. No es que un tipo de seguro sea mejor que otro en general — es que cada uno encaja mejor con situaciones distintas.
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Solicitar informaciónPreguntas frecuentes
El seguro a terceros cubre los daños que causas a otras personas o vehículos; el todo riesgo añade cobertura para tu propio coche, según las condiciones de la póliza.
Significa que, en caso de siniestro, tú asumes una parte del coste (la franquicia) y la aseguradora cubre el resto, según lo pactado en la póliza.
Es un seguro a terceros al que se añaden algunas coberturas adicionales para tu propio vehículo, como robo o lunas, según la póliza contratada.
Por lo general no, salvo que la póliza incluya alguna cobertura adicional para ello (como ocurre en algunos terceros ampliados).
Es buen momento para revisarla si el valor de tu coche ha cambiado significativamente, si ha cambiado el uso que le das, o simplemente al renovar la póliza.
Normalmente basta con contarnos el tipo de vehículo, su uso aproximado y qué tipo de cobertura te interesa explorar — nosotros te ayudamos con el resto.